Rojo Eterno, Capítulo II – Más pesada que el agua

Domingo, mayo 4, 2008

DISCLAIMER: Las situaciones, circunstancias y entorno donde se desarrolla lo siguiente fueron inspirados en las series Macross de Kawamori y Robotech de (quién fue?). Los personajes salieron de mi pacheca mente cargada de estress laboral.
RATING: Supongo que T, ahora que si son muy sensibles, digamos que M
COMENTARIOS: Pos ahí échenlos hasta abajo
GENERO: Yo diría que degenerado

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Loth Fariina, código 3944-OGT-77, Escuadrón Escherichia, líder acercándose y solicitando acceso a puerta Xyks

Líder de Escherichia, acceso habilitado, puerta Xyks operativa.

La vista de Loth, que en otras ocasiones detectaba el más mínimo movimiento se encontraba nublada por la falta de sangre. Dando tumbos logró que su armadura tomara la puerta correspondiente y el aterrizaje fue más lento de lo que normalmente se esperaba de una líder de escuadrón. Esto era evidente para las ingenieros de mando que se encontraban listas a reparar los daños del Queadlunn.

Cuando la armadura estaba anclada y se acercó el grupo de reparación, notaron la extraña decoración: una especie de flecha invertida de color cobrizo; igualmente notaron el enorme agujero de metralla que se encontraba del lado izquierdo.

La parte principal del Queadlunn se abrió y Loth bajo de ella cayendo al piso de un golpe seco.

Las Meltran no estaban acostumbradas a preocuparse por el estado físico de un guerrero que podría ser fácilmente remplazable por otro. Zoltah Prann, jefe de reparaciones de la nave insignia se limitó a ejecutar la orden Bitt; llamar al robot de revisión de bioestructuras. Un enorme aparato motorizado formado por una plancha metálica y un par de grúas se acercaron a la zona. Los brazos mecánicos tomaron el cuerpo de Loth y lo depositaron en la plancha, un scan comenzó a realizarse en sus heridas.

Impacto en línea recta de metralla origen microniano, corte transversal y trayectoria exterior. Ejecutar acción: Sutura y reabastecimiento de fluídos. Complemento con nutrientes necesarios. Tiempo operativo: 3.5 cre*. Las instrucciones fueron apareciendo en la pantalla de Prann quien ordenó se siguieran.

Y la armadura debe ser limpiada, ¿qué es esta inmundicia pegada? … ah! el scanner dice que es fluído micraan! necesitamos acción de descontaminación inmediata! – gritó Prann al resto del equipo quienes corrían para no ser contaminadas.

No te atrevas a tocar la sangre – gruñó Loth mientras el robot donde estaba recostada pasaba junto a Prann, su mano derecha sujetaba fuertemente la muñeca de Zoltah quien veía extrañada la reacción de la meltran – Solo repara la armadura, la necesito en menos de 2 cre. Y no permitas que nadie toque la sangre, si veo que ha desaparecido al menos un poco, mataré a la responsable … y sabes que lo haré.

Zoltah solo atinó a voltear al lado contrario y desasirse de Loth mientras examinaba en su computadora los daños estructurales del Queadlunn. Solo atinaba a pensar que odiaba a estos nuevos líderes de escuadrón; todos hacían pedazos sus armaduras y además se quejaban del mantenimiento. Y encima de todo, coronaban el pastel con la cereza de ser altamente engreídos. Algunas virtudes no se habían eliminado por completo del código genético zentraedi cuando se creo esta raza; se podría decir que eran útiles al momento de la batalla.Un guerrero orgulloso lucharía hasta el final, así se le fuera la vida en ello.

Al mismo tiempo pensaba en que no tenía idea de lo que era un pastel o una cereza.

Prann comenzó a ordenar a las huidizas ingenieros a regresar y reparar el Queadlunn; la mayoría de ellas temían acercarse por la contaminación a la que serían expuestas pues la armadura estaba manchada con sangre microniana. Algunas se acercaban con trajes especiales anti-radiación. Zoltah echó una mirada fulminante a su equipo y el resto de las trabajadoras se acercaron.

Era curioso; en otras épocas, las Meltran solo habrían desechado la armadura y traído un reemplazo del satélite fábrica. Lo mismo habría sucedido con un piloto dañado; un clon más y todo estaba arreglado. Pero eran otros tiempos, ahora que un sector Zentraedi había decidido estar del lado micraan no era tan sencillo encontrar reemplazos. Los pilotos menos experimentados habían sido re-programados para reparar naves o armaduras y tecnología para reparar a los pilotos también había sido implementada. De algún modo, eran épocas austeras para Zentran y Meltran, al menos mientras se supiera que pasaría con la flota de Bodolza.

Y esta líder de escuadrón en particular le parecía detestable; casi siempre que salía a hacer guardia regresaba con la armadura hecha pedazos. No comprendía como es que estaba catalogada como gran piloto si no podía mantener su armadura en buen estado. Peor aún, los daños no eran hechos por los enemigos si no por ella misma, que en su afán de experimentar maniobras, terminaba estrellándose contra rocas o escombros de otras naves.

Ah! por cierto – gritó a lo lejos Loth – apreté con la mano derecha al micraan, espero que no te moleste la mancha Prann!

Zoltah observó la manga de su traje con miedo; las meltran que estaban junto a ella se habían esfumado y espuma descontaminante caía sobre ella.

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*Cre – Periodo de tiempo equivalente a un día terrestre. Si existe nomenclatura establecida para señalar una equivalencia similar, se agradecerá la referencia.


Si fuera groupie habría sido más feliz, capítulo I – Queensrÿche

Jueves, mayo 1, 2008

Esta última semana tuve el buen gusto de lanzarme con mi marido a dos conciertos que puedo calificar de estupendos: dos grandes bandas con músicos virtuosos y vocales de esos que enchinan el cuerito; el viernes 25 de abril Queensrÿche en la Plaza Monumental de Monterrey y el martes 29 de abril Dream Theater en el Auditorio Nacional del DF.

Primero me enteré del concierto de Queensrÿche gracias a un mail del fanclub al cual me inscribí para comprar un disco en preventa. Soy “fan” del grupo desde 1991 pero realmente no puedo decir que sea fanatascada; con trabajos se como se llaman y si tienen vida social, pero en cuanto a la música, son lo más chido que he escuchado; todos y cada uno de sus discos me provocan muchas emociones. Incluso el escuchar Empire completo me provoca tener pesadillas chidísimas.

Pues bien, llegamos a Monterrey después de un vuelo “comodísimo” a través de Aviacsa; parecía que el piloto se había ido por la carretera libre porque todo el viaje estuvo lleno de brincos y giros extraños. Por cierto que no vuelvo a volar por esa aerolínea aunque sea más barata, pinches asientos pequeñitos y además, hacía más calor adentro que en la ciudad, y eso que Regiolandia estaba a 37 grados.

Después de unas buenas chelas y un muy agradable perro atropellado que degustamos en la Nacional, nos lanzamos a la plaza de toros. Curiosamente estaba lloviendo agua tibia por el mugre calor. En fin, ya había fila pero en realidad era pequeña, considerando que faltaba menos de hora y media para que empezara. El cuate que nos guía cuando vamos a Regiolandia se acercó a la taquilla para recoger los boletos y de paso para ir por mis pases de meet & greet; curiosamente de regreso, este cuate ya no se llamaba Mario sino Gustavo y también tenía pases. Me pregunto si algún otro Gustavo tuvo diarrea ese mismo día.

Entramos a la plaza y después de esperar una media hora empezó Beyond Fear al mando de Ripper Owens. Debo confesar que no conocía a este grupo pero me dejo una muy agradable experiencia, la voz de Owens es una fregonería y sus músicos se discuten bastante. Tocaron alrededor de media hora y dejaron una muy buena impresión entre la concurrencia. El punto creepy es que el guitarro me provocó un deja vu cuando entró; la mata china y la caminata simiezca junto a la flying guitar me hicieron sentir que Darrell Abbott estaba por ahí. Casi tiemblo.

Esperamos unos 15 minutos y Queensrÿche apareció en el escenario. Cabe mencionar que la carta de instrucciones del M&G indicaba que tocarían de 10 a 11:45 pm pero en realidad salieron como 10:20 y se extendieron poco más allá de las 12.

En realidad fue una tocada para cuates, no éramos más de 200 personas en el ruedo y en la parte de gradas era como la mitad; incluso temíamos que se cancelara por falta de audiencia. Igualmente me sentí un poco frustrada porque la batería de Rockenfield no era la que yo quería ver, la de cadenas que trajeron al DF en el 2001 pero al menos eran ellos.

Se apagaron las luces y empezó a sonar el intro de Best I Can y yo casi me orino de emoción cuando los vi salir uno a uno; mi marido y yo estábamos a mitad del escenario y a no más de 3 metros del mismo. Mi emoción fue mayor cuando salió Geoff Tate con el mismo peinado que le conocí en los 90’s, aunque claro, con el paso de los años, menos pelo y más panza.

Debo decir que el repertorio fue muy bueno, pasaron por casi todos los discos y con las mejores canciones. Estaba un poco frustrada porque yo pensé que tocarían los Operation Mindcrime ya que así se anuncia la gira en la página oficial, pero no me puedo quejar; si acaso, me quejo de que no hayan tocado la Revolución que es con la que pensé que cerrarían y que habría sido excelente regalo de cumpleaños para mi marido que festejaba ese día.

Ahora el setlist:

1. Best I Can
2. NM 156
3. Screaming in Digital
4. I’m American
5. The Hands (sí, en este punto me puse como chamaquita a brincar de la emoción)
6. Bridge
7. Killing Words
8. Another Rainy Night (Without You)
9. Gonna Get Close To You
10. Walk In The Shadows
11. Neon Nights
12. Last Time in Paris
13. Breaking The Silence
14. Is There Anybody Listening?
15. Jet City Woman
16. Eyes of A Stranger
17. Lady Wore Black
18. Empire
19. Take Hold Of The Flame

20. Silent Lucidity

Definitivamente un muy buen set!!! Y lo mejor, es la teatralidad que tiene Tate para presentar algunas canciones o incluso para interpretarlas; supongo que ver una gira del Operation Mindcrime si debe ser toda una experiencia.

Una vez terminado el concierto nos orillamos a la derecha de acuerdo a las instrucciones del M&G; en ese momento me di cuenta que había olvidado el booklet del Empire que me iba a llevar para firmar (cabe señalar que ese fue el primer disco que me compre yo solita con mi lana, por eso es mayor el amor). Igualmente me di cuenta que unos weyes llevaban un vinil del Rage for Order y recordé que yo también tengo ese vinil!!! Caray, que memoria la mía.

Después de un rato salieron por los afortunados del club de fans. Confirmé lo que ya sabía, en México somos unas pocas ratas las que estamos inscritas en el club de fans porque solo entramos 8 monos (4 del club de fans y los respectivos acompañantes). Igualmente me quedé pensando en si algún Gustavo en alguna parte del mundo estaba echando pestes.

Una vez adentro las indicaciones, no abrumarlos, no ponerse locos, ellos estaban cansados y saldrían a convivir. El primero en aparecer fue Eddie Jackson, super serio como todo el concierto, salió, saludo, se tomó unas fotos y desapareció tan rápido como llegó. Atrás de él venía Michael Wilton al cual tenía muchas ganas de saludar; para empezar, desde que se fue DeGarmo no creía que alguien pudiera tocar así de chido pero después de ver a Wilton me di cuenta de que se rifaba cañón!!! Después de los saludos y los agradecimientos y lambisconería, le pedimos foto; de hecho solo quise foto con él y con Rockenfield. Después, la saludada a Mike Stone que fue el más alivianado de todos, llegó feliz, saludando, posando, muy tranquilo. Más atrás llegó Tate, acompañado con un tipo que lo venía cuidando, de lente oscuro y con el cabello recogido. Me sorprendió mucho que todos fueran tan chaparritos, de hecho, Tate se veía flaco y yo que siempre lo imaginé un torote, pero no, más peques incluso que yo. Me firmó el pase de M&G y desapareció. Ya después corrimos a la foto con Scott porque era el que me faltaba. La verdad me atonté porque mi inglés nomás me sirve para trabajar, no se como conversar con él y aparte, yo soy fan de la música, ya el ir a lambisconearle a las bandas no me late tanto.

Ya después nos sacaron cordialmente de ahí y nos fuimos a cenar y echar unas chelas para regresar al día siguiente al DF.

Y aún cuando lo esperaba, no tuve pesadillas chidas esa noche; es más, ni pudimos dormir, pinche hotel feo al que caímos, a la otra, mejor nos quedamos en el aeropuerto.

Las fotos usadas para ilustrar este debraye las tomó mi marido. Yo tomé algunas pero mi cel es de la prehistoria y se ven del nabo.

Después viene el capitulo de DT.