Dejamos ahí manotas!

Lunes, septiembre 17, 2007

handofgod.jpgJocoso que para el título de esta jalada lo primero que se me vino a la mente es una frase del libro “De Perfil” de José Agustín; realmente no recuerdo si es exactamente la frase, y como tuve el buen tino de prestar el libro y me aplicaron aquella frase que reza es muy wey el que presta un libro, pero lo es más el que lo regresa, no tengo una manera en este momento de confirmarlo.

Hoy voy a hablar de manos; esas manos que un día te cuidan y te procuran son las mismas que al siguiente pueden castigarte, azotarte o despojarte de algo. Las mismas manos que un día te estrechan, te abrazan y te dan apoyo, al siguiente mes te señalan y acusan al tiempo que te rechazan. Las mismas manos que un día te guían y te ayudan, a los pocos años te dan un golpe por la espalda y caes.

Mis manos, pequeñas, redondas, demasiado suaves quizá, me han ayudado a sostenerme de las orillas más ásperas; me han levantado una y mil veces, me han salvado de tantos males. Mis manos a veces duras y empuñadas han acariciado con la mayor ternura que he podido crear, han sanado, han cuidado. Manos de estudiante que se han quemado, mallugado o lacerado pero que a la vez han logrado obtener maravillosos resultados. Manos que pueden empujar o que pueden acercar; manos que pueden encender o que pueden apagar pasiones, deseos y sentimientos. Mis manos también han señalado, han empujado, han lastimado.

Amo cada uno de los dedos, de las curvas y marcas; han leído mi destino en ellas, el cual aún no completo. Han llorado en ellas, he llorado sobre ellas, he amado con ellas. Manos fuertes y a la vez frágiles, solo dependo de ellas para expresarme. ¿De qué me sirve tener imagnación si no tengo como descargarla?, ¡Cómo plasmar lo que pienso y siento si n estan ellas para ayudarme?, ¿Cómo demostrar lo que siento cuando las palabras no me alcanzan?

A últimas fechas siento como me señalan y empujan otras manos; pero no importa, yo también tengo un par listas para dar pelea si es necesario.

Como sea y después de tanto debraye, desde hace varios días traigo muy presente la canción que engloba perfecto el asunto…

THE HANDS
Lyrics by Geoff Tate

When I’m lost . . . I find a way.
I hear voices. I feel them surround me,
pull me from the edge.
I close my eyes and . . . .

my luck keeps holding strong,
even when the boot comes down.
Waiting for the revolution but there’s no one around except the . . . hands out of nowhere, saving me again.
There’s always something there watching out for me,
if I’m suffocating, it gives me air.

Finally now I remember,
but where I’m going now, I’m not sure.
Only one thing matters much to me anymore.

I’m looking for you.
Can you imagine? You can’t think.
You won’t find a way this time to frighten me.
You’re running scared, now, always looking
over your shoulder for a place where
you don’t see my face.

But my luck keeps holding so strong,
even with the state I’m in.
I’m like a revolution of one, even when I stumble I win.

Because there’s hands out of nowhere, saving me again.
There’s always something there, watching out for me.
When I’m suffocating, it gives me air.

I’m like a cat with only a few lives left
and I’m crawling through the shadows.
Watching my back waiting for the attack that I know is
coming . . . I feel it’s near.

Y sí, esa bella y regordeta mano que se ve por allá arriba, es la mía…