Cuando pase el temblor…

Jueves, mayo 24, 2007

¡¡¡Nos va a cargar el payaso!!!!, o al menos eso decía en pocas palabras el correo cadena que estuvo circulando por los buzones de muchos temerosos mexicanos, que eran avisados por los afligidos amigos y/o familiares que se salvaran; el 24 de mayo de 2007 todos iban a valer madres.

Bueno! al menos todos aquellos desafortunados que se encontraran en el DF. Y esto, porque un dichoso chaman de no se donde jijos, predijo que el 24 de mayo habría un terremoto de tal magnitud que no quedaría piedra sobre piedra. Me pregunto si esto era como tomado de alguna canción o algo similarmente poético. Nota posterior: ya me dijeron que eso es bíblico, pero bueno! yo no le hago a esas cosas.

La cosa es que todos aquellos que gustan de reenviar cuanta mamarrachada les cae en el correo electrónico, distribuyeron este mensaje de solidaridad y precaución altruista a todo el mundo, incluyendo oficinistas, estudihambres y madres histéricas que corrieron a llenar sus despensas de agua y latas de atún.

Por suerte para mi, las personas que tienen mi dirección de correo electrónico son seres con al menos 3 neuronas útiles y no me andan reenviando estupideces de este tipo (bueno! mi cuenta personal se salva, porque la de la oficina es ooooootra historia). Pero como la curiosidad mató al gato y yo realmente soy bien gatota, empecé a leer y oir sobre estos rumores y más rápido que deletrear centzuntli me dirigí al siempre confiable Google a ver que jijos era.

No encontré el texto del dichoso correo pero sabiendo que siempre se puede confiar en los foros, en alguno de los que frecuento, alguien tuvo la amabilidad de postear el correo.

Hasta cierto punto se la compraba al dichoso chamán este porque realmente los temblores son algo cíclicos y ya han pasado mas de 20 años del de 1985, entonces, es fácil pensar que en cualquier momento vuelva a haber otro terremoto (nota posterior: ya me desburarron, los temblores no son cíclicos, solo es mi guajira imaginación), el punto es que mientras leía la cadena encontré las siguientes líneas que enseguida me hicieron pronunciar un sincero y sonoro “ay no mames!”:

… También es importante que unamos nuestras mentes y corazones para mejorar la frecuencia vibratoria de esta ciudad, porque estos terremotos previos que estamos experimentando están liberando energía para que el siguiente no sea tan fuerte, o sea, que es posible que nuestras meditaciones tengan un efecto tangible en reducir significativamente elimpacto de un terremoto …

Me pregunto si al final del correo no le incluyeron alguna advertencia de que si no se reenviaba a 482 personas ibas a sentir un terremoto en el trasero, y esto sucederia mientras ibas en el elevador junto a la mujer/hombre de tu vida; o que el niño ese que tiene leucemia desde hace como 30 años se iba a morir por vigésima vez consecutiva; o que si lo reenviabas ibas a comprar el boleto del melate para los 300 millones y con eso te harias una cirugia para que no te temblaran los senos (realmente iba a escribir “que no te tiemblen las chichis” pero suena muy vulgar).

Ahora, ya es 25 de mayo y realmente lo único que tembló este día fue mi taza de café cuando cerré de un azotón el cajón de mi escritorio. Supongo que a muchas personas les temblaron cosas pero por salud mental, prefieor no pensar en eso.

Claro! siempre hay coincidencias mafufas; el 23 tembló en Tampico y según creo, el 24 tembló en Ecuador; pero en un planeta lleno de fallas sísimicas, creo que es como decir “hoy te vas a topar con al menos un pendejo/a al volante”.


Se la chupé a una cucaracha…

Jueves, mayo 3, 2007


Ahí estaba yo muy tranquila echándome un caldo cuando casi para terminar, me dio sed; miré hacia abajo y ahí lo vi, saliendo de su contenedor, largo, delgado, firme. Lo tomé suavemente con la mano derecha y lo acerqué a mi boca; a primera vista solo ví acercarse su extremo con ese gran hoyo listo para calmar mi sed. Puse mis labios a su alrededor y comencé a succionar lentamente y al poco tiempo rápidamente hasta que tuve un gran trago en mi boca que calmó un poco mi sed. Me retiré para saborearlo y como realmente me gustó, quise volver a tomarlo. Pero esta vez quería probar el sabor en todo su esplendor; lo tomé ahora firmemente y comencé a sacudirlo de un lado a otro frenéticamente, me di cuenta que empezó a arremolinarse y lo solté para que terminara de moverse libremente. Justo cuando acercaba mis labios nuevamente fue como lo vi, ahí, inerte, aún girando, una cosa que no debería estar ahí pero estaba! Una cosa pequeña, negra, anillada me veía y se agitaba en el líquido amarillento. A primera vista vino a mi mente la idea más repugnante, no podía haberme sucedido a mi!. Me acerqué para ver de cerca de que se trataba; al mirar con más detenimiento, mis temores fueron confirmados … una pinche cucaracha estaba flotando dentro de mi vaso de agua de mango y casi me la llevo con el popote!!!!!!!!

Así fue, se la chupé completita; le chupé completa la cáscara a una cucaracha. Ya se que el término correcto es exoesqueleto pero cuando la ví ahí, de intrusa, lo primero que pensé fue “ya chupé una cucaracha con todo y cáscara”. Y bueno, no la chupé directamente, pero la hija de puta estaba “nadando” en el agua y por tanto, toda su “esencia” y mugres ya se habían dispersado en la misma. Así que sí, me tragué la mugre de una cucaracha!!!

Es imposible creer que en un establecimiento que se supone tiene licencia sanitaria y el control de sus alimentos sucedan estas atrocidades. Para mayores referencias, este desafotunado incidente sucedió en el Sangrons de la Torre Mayor. No se si la maldita estaba atrapada en el hielo o de plano andaba yo en la pendeja, porque realmente no la ví si no hasta casi terminar de comer; el vaso ya iba casi a la mitad y justo cuando moví el popote para que el líquido frio se mezclara con el de abajo, fue cuando vi girando la madre esa. enseguida salió mi espiritu de cliente afectado y llamé al gerente; el individuo tomó el vaso con cara de susto y corrió a vociferar a la cocina, después salió todo angustiado a preguntar que si no quería otra bebida, una malteada, un jugo a lo que yo dignamente me negué, no quería saber si ahora el menú incluía moscas o algún otro bicharrajo. Total que dije “ya saqué comida gratis” cuando lo vi salir de nuevo, atrás de la mesera que me atendió gritándole a la señora. Mugre tipo! ni que la ñora hubiera hecho el agua! No se si tambien regaño gente en la cocina pero lo que si e sun hecho es que no volveré ahí en un buen rato; no vaya a ser que al más puro estilo “Fight Club“, la próxima vez me den comida con premio.

Aunque ahora que lo pienso, si en lugar de chupar una cucaracha me hubiera llevado un pelo entre los dientes, entonces ahí sí armo pancho!