VII

Viernes, mayo 14, 2010

El siguiente texto fue un experimento al ego que publiqué en Metatextos; la intención principal era que me dijeran si tengo futuro en las letras o mejor le sigo en la investigación. Resulta que lo que necesito en realidad es un diccionario.

El ejercicio se trataba de buscar una imágen en Flickr y escribirle cuento, esto es lo que me salió. La liga a la imágen está al final del texto; la imágen con la que adorno esta entrada la tomé yo.

———

– Padre perdóneme pues he pecado.

– ¿Agnés? ¿Qué haces aquí? ¡La casa de Dios no es lugar para pecadoras como tu!

– Lo se padre, pero también se que mi última confesión debe ser con quien me dio el bautismo, por eso acudo a su oído.

– ¿Qué más puedes decir después de que deshonraste a tu familia huyendo con ese gitano? ¿Acaso no sabes el dolor que le causaste a tu familia?

– Sí padre, se el dolor que le causé a mi familia, por eso es que aquí estoy. Vengo a contarle como fue que cada uno de ellos lloró y rogó por su vida y como mi mano fue cortando cuellos con sutileza. Vengo a contarle como fue que mi madre sollozaba que me daría sus joyas a cambio de seguir viva. Vine a contarle como es que después de tantos años, mi padre dijo que me quería. Vengo a pintar de sangre la nieve en la entrada de la sacristía.

– ¡Insensata! ¡Cómo te atreves a venir a decirme tales atrocidades!

– ¿Atrocidades dice? ¿Y cómo se le llama al destierro al que me obligaron ellos por seguir a mi corazón? ¿Qué le dice a una madre cuyos 6 hijos murieron por manos de su abuelo que no quería sangre gitana en su progenie? ¿Cómo le explico al hijo que espero que tuvo una familia que no conoció?

– ¡Maldita!

– Sí, pero desde el día en que nací lo he sido. Y fui bendecida cuando conocí a aquel gitano que tanto despreciaban. A aquel que me llenó de amor y que fue muerto por mis 6 hermanos. Maldita, sí, pero nunca arrepentida.

– ¡Largo de aquí! ¡Ya no eres hija de Dios!

– Gracias, ya puedo entrar a mi nueva vida.

http://www.flickr.com/photos/7148266@N03/4428270653/

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Mía

Lunes, febrero 22, 2010

Y le dije que la amaba.

La lluvia nos había obligado a cobijarnos bajo los arcos en esa fría tarde. Algunas gotas seguían adornando su cabello. Su sonrisa tenía ese brillo que deja el viento y el agua juntos.

Sus ojos se llenaron de melancolía al tiempo que yo expresaba, después de tantos años, un sentimiento guardado en lo más profundo de mi alma. 7 años de limpia y pura amistad se veían mutados por unas cuantas palabras de confesionario. La amaba desde el día en que sentí su mano tomando la mía.

Creí que su mirada reflejaba la tristeza de haber dejado pasar tanto tiempo para poder fundirnos en un abrazo. Sentí que ella se arrojaría a mis hombros diciendo que me amaba tanto. Pensé que ahora ya no sería yo quien enjugara su llanto.

Se acercó a mi mientras caminabamos; ví su rostro tan cerca del mío, sentí un escalofrío recorrer mi brazo. Sus labios se acercaron a mi oído y sentí su aliento mezclado con palabras. Estoy embarazada; fue lo único que dijo.

Seguimos caminando en silencio. La lluvia había cesado en unos pocos instantes. Cuando salimos de los arcos entendí que ella nunca había sido mía.


19 de Septiembre

Domingo, septiembre 20, 2009

Creo que yo me hice insensible a la memoria del terremoto del 85.

Yo vivía en un edificio en la col. Roma desde donde se veía por la ventana el hospital Juárez y estaba en contra esquina de los multifamiliares. Todos esos edificios cayeron ante los ojos de mi familia. Nos tocó el “cordón de seguridad” de la zona por el cual no dejaban entrar a nadie y menos nos dejaban salir.

Vimos mucha gente correr de un lugar a otro huyendo de escombros y fugas de gas; vimos gente cubierta de polvo y sangre, a medio vestir, sin saber donde estaban. Vimos hombres que se destrozaban las manos por quitar los escombros sobre sus familias. Vimos como todo lo que considerabamos una colonia tranquila se convertía en el centro del terror de muchos que no salieron vivos.

Al menos 3 familias que conocí en mi infancia quedaron incompletas después de ese día. Madres, padres y hermanos que no salieron de sus casas; gente que quedó sin una pierna o un brazo; compañeros de la escuela que ya no regresaron a clases.

No se si el exceso de “gore” es lo que me volvió una insensible. Se que mi madre muere de miedo con un pequeño movimiento, que mi padre sufre hiperglucemia cuando se mueven las lámparas, que mis hermanas sienten náuseas y lloran junto a sus hijos cuando oyen como truenan las ventanas. A mi no me importa mucho, me preocupo por ellos y me siento mal que no puedo quitarles esa angustia.

La última vez que tembló y que me tocó allá en el piso 37 si acepté que se sentía de la chingada que se te mueva la oficina desde tan arriba; igualmente solté toda una letanía de groserías mientras colgaba el teléfono y corría a la zona de seguridad. Pero no se si es miedo o solo empatía a las reacciones alrededor de mi.

Ahora cuendo tiembla me angustio pero más por saber si mi madre está sufriendo un ataque de pánico o si mi padre está controlado o si mis hermanas estan abrazando a sus hijos.

El director del changarro quedó sepultado en uno de los hospitales durante aquel terremoto; lo sacaron unas horas después. Realmente no me imagino si la angustia que yo pude haber sentido en algún momento se compara con lo que él deba sentir cada que se nos mueve el piso. Creo que eso es lo que me detiene de sobre-reaccionar.


Lo bueno, lo malo y lo extraño del año 8 del siglo XXI

Sábado, enero 3, 2009

Juguemos a hacer un wrap up del 2008. Aunque en realidad nunca he entendido bien como se usa el concepto de “wrap up” pero me suena a que vamos a hacer un paquetito de lo que se llevó el 2008 y lo guardaremos en esa absurda caja de recuerdos.

La última vez que hice algo similar fue con un Top 10 del 2001 y la neta, me da escalofríos nomás de acordarme. En fin, basta de atrocidades y pasemos a lo bueno. Bueno para mí, de otro modo, ¡qué aburrida vida me caargo!

Joda laboral: En enero estuve a casi nada de cambiar de lugar de empleo; el trabajo me atormentaba y me tenía harta la campaña de desprestigio que un par de perras y un gatazo traían en mi contra. Al final me quedé en el mismo changarro y eventualmente el karma se la cobró a las perras esas y estoy segura que algún día le tocará al gatazo. El otro changarro no tenía una ventana tan linda como la mía. Por ahí de marzo me dieron la nueva de que ya dejaba de ser obrero y me convertían en idiota; sí, recordando que siempre que el manager le pide algo a uno decímos “¿pero es que esa/ese idiota cree que no tengo nada qué hacer?” o bien el otro clásico “esa/ese idiota no sabe nada, solo está ahí pidiendo imposibles”, desde esa fecha tengo trabajo de fé; debo conseguir milagros con un ínfimo presupuesto y teniendo felices a los monitores y a los project managers; una delicia de empleo eso de ser el sandwich. ¡Carajo! eso no está en la descripción de puestos. He lidiado con gente nefasta pero igual he trabajado con gente hermosísima laboralmente; monitores y monitoras que de verdad me hacen feliz cuando siguen su trabajo; esto de ser manager trae algunas cosas bellas, ver que la gente logra sus cosas con lo que uno les guía. Y ver que a pesar de todo, algunos de más arriba son gente decente. Eso sí, ¡qué feliz era cuando no sabía lo que costaba lograr los objetivos! (monetariamente hablando claro está). Durante noviembre y diciembre me volvió a entrar el gusanito de moverme de changarro; un par de líos con altos mandos y la falta de tiempo para vacaciones estuvieron a punto de hacerme mandar todo al diablo. No se si suceda, tengo de aquí a febrero para meditarlo.

Drama sentimental: Durante los primeros meses del año sentí que mi relación se estaba enfriando. Después de planear que a fines del 07 estaría portando una piedra en la siniestra, el retraso de la misma y las evasivas del interfecto me hicieron darme cuenta que eso no iba a suceder. Preferí apechugar y enfocarme a que las cosas llegaran a su resolución adecuada. En agosto, justo una semana después de cumplir 6 años juntos lancé la pregunta fatídica: “entonces no vamos a casarnos, ¿verdad?”. La respuesta la conocía y las razones eran lo que suponía; aún cuando nos empeñabamos en decir que no, la diferencia de edades si puede ser un problema. Me acordé de mi cuando años atrás siempre decía que no quería involucrarme en una relación sería, que aún tenía muchas cosas por vivir por mi cuenta y que quedaban muchas cosas por comprar todavía. Tan así lo recuerdo que entendí perfecto los motivos que él tiene para que aún no sea el momento. Después de todo, yo aún tengo que vivir muchos cuentos. Digamos que ese día murió la relación que se había enfriado y que al siguiente día nació un idilio que traía el fuego que le faltaba al previo. No pudimos estar separados más de 24 horas y retomamos la relación en un punto diferente; no hay promesas, no hay compromiso, solo las ganas de estar juntos y de al mismo tiempo, cumplir cada quien con sus sueños. Como siempre lo dijimos cuando peleabamos; nunca fue por falta de amor o cariño.

Pata de perro: Después de que mis viajes de monitora terminaron creía que me quedaría sentada en mi lugar por un buen tiempo. No en vano quería ya descansar de tanto ajetreo y de estar cada semana en el aeropuerto. Mis muy atascadas rodillas con su flujo eterno de ácido úrico me recuerdan que ya no puedo llevar ese estilo de vida. Pero a mediados de año todo tomó un rumbo tan bueno. En septiembre recuperamos el aliento en Acapulco en un viaje sin planes, estar solos en la playa nos trajo la calma que necesitabamos ahora que volviamos a estar juntos. En noviembre, gracias a un viaje de trabajo tuve la oportunidad de brincar el charco. Primero ver un poco de Budapest y convivir con gente extraña y odiosa era el requisito para vivir unos días de ensueño. Me escapé; realmente lo hice porque no recuerdo haber avisado que no regresaba esa semana. Escapé sola a Rumania; tenía esa fantasía vampírica de encontrarme a Drácula. Llegando a Bucarest, la primera ironía por parte de la guía: “no te reconocí; esperaba a alguien que se viera más mexicana”; ¡carajo! a la próxima me voy de huaraches, trenzas y una tella de tequila en la mano. Pasando este desaguisado todo fue más de lo que esperaba; conocer las calles de Bucarest y recorrer la carretera que parece eterna por entre los Cárpatos. Pude ver el hermoso paisaje de tonos dorados del otoño; montañas llenas de árboles de hojas secas y un río que nos acompañó hasta llegar a Sibiu. Me enamoré de Sibiu; al punto de determinar que si algún día me canso del DF, me retiro a esa ciudad a terminar mi vida. Conocí Sighişoara, Bran, Braşov y Sinaia. Un cuento tal que no quería regresar. Transilvania fue mucho más que vampiros y espectros. Un hermoso viaje que me llevó a caminar con la araña que había dejado guardada; a jugar con la cámara y traer montones de imágenes para guardar en mis recuerdos. A mediados de diciembre regresamos a la playa; un gran viaje a Riviera Maya que nos hizo estar abrazados más de lo que lo estuvimos a principios de año; un escape que nos enseñó que a pesar de los ánimos que nos cargamos, podemos conciliarlos; somos amores y amigos.

Mis 3 amores: A principios de año solo eran 2 grandes amores; mis hijos postizos que me tienen tan loca que olvido que no son míos; mi excusa perfecta para ejercer la maternidad sin la responsabilidad correspondiente. En noviembre llegó el tercer motivo de locura; es difícil entender como es que se puede querer más de lo que uno creía. Cuando pensaba que mi corazón en dos estaba partido, resulta que de algún lado salió un tercio de la misma magnitud para el nuevo sobrino.

Musiqueja: Este año fue un remolino musical. Sí, me permito esa frase de estación grupera porque en realidad la cantidad de conciertos se conjuntó con el andar de pata de perro. Este año la economía se fue en conciertos. Primero el viaje de gira siguiendo a Iron Maiden, primero a Monterrey y luego al DF; jocos ver que no soy tan atascada como creía y que hasta mi querido es más fan que yo; eso de ir al aeropuerto a ver el Ed Force One nunca se me habría ocurrido. En abril regersamos a Monterrey para ver a Queensrÿche; jocoso fue ver que la arena apenas unos 500 individuos tenía y que fue un concierto casi de cuates; por primera vez me clavaba en un meet & greet y no sabía ni que decirles, yo realmente amo la música de Queensrÿche pero ya ellos es como ir a pedirle autógrafo a cualquier persona por hacer su chamba. Por esas mismas fechas, el dios de la fila cero se compadeció de nosotros y nos puso enfrente de Dream Theater; se supone que el fan era mi adorado y yo terminé volviéndome la atascada; aplica perfecto eso de que Petrucci es el puto amo; igual noté que no es que los de DT sean virtuosos o progresivos; más bien son altamente presuntuosos y por eso se avientan sus solos de 20 minutos. Igualmente vimos a Megadeth; no se que habrá pensado Mustaine cuando escuchó a la concurrencia del Salón Cuervo cantando al unísono “Run to the hills” antes de que este divo saliera; difícil complacer al público pero vaya que lo logró!. Judas Priest y Testament tuvieron todo para demostrar que para hacer metal se necesitan huevos! aún cuando Halford los use de distinta manera; ese tipo demostró que es LA voz del metal. Por cierto que después de esto fue agradable meditar que una vez más nos tocó ver a los tres tenores del infierno (Bruce Dickinson, Geoff Tate y el “Juanga del Metal” Halford). Cerramos la gira de conciertos con Between the Buried andMe que si bien no pudieron demostrar su arte cuando le abrieron a DT, ahora en el Hard Rock demostraron que ellos solos pueden hacer el suficiente ruido para dejar satisfecha a la concurrencia.

Amigos: En realidad este sigue siendo un rubro vacío; hay gente con quien la llevo chido pero ese apodo de amigo aún no tengo la confianza suficiente para asignarlo de nuevo. Si acaso la bondad de finales del 2008 me trajo de vuelta al único que me queda del pasado.

En general un año más movido que los anteriores, con sus altas y bajas, madrazos y apretones, pero que por diversos motivos me inspiraron a recordar quien soy y que tengo a mi lado a seres preciosos. Ya solo falta que me regrese la vena artística y me ponga a escribir para ya mandar al diablo la investigación clínica y vivir de mis letras.

Y ya, basta de andar recordando porque ya son las 5 de la mañana y luego me ando durmiendo todo el día.

Nota al margen: Pido disculpas a todos los perros y gatos que se hayan sentido ofendidos por hacer referencia a ciertos seres con sus especies.


Nadando en Azahares

Viernes, noviembre 7, 2008

A veces creo que la ironía es muy buena amiga. Después de 3 días en los que no abrí las persianas ni por un segundo es que decido salir de mi encierro. La cama mantiene aún la forma de mi cuerpo que parece haberse pegado a las líneas moradas y rosas de la sábana y las almohadas mullidas. Claro que a estas alturas ya no están mullidas y solo son dos piezas de tela rellena aplastada y llenas de marcas de la humedad que dejaron mi boca y cabeza; un mapa mundi diría mi buena amiga.

Poco a poco arrastrando el letargo de mis piernas es que llego a la cocina; no hay nada comestible y lo que ahí reposa en la estufa es solo algo lleno de pelusa negra y amarilla. No creo que convenga jugar ahora a la microbiología. Abriendo cajones y gavetas inundados de conservas viejas es que encuentro la pequeña bolsita.

Recuerdo haberla traído de una de mis últimas excursiones en la Roma, de esas que me da por realizar cuando me siento de mundo y quiero farolear como si fuera primicia. Un buen día de tantos es que una colega de la oficina me invitó a conocer una casa de té. Durante mis años mozos siempre pensé que el té solo servía para el dolor de panza y los retortijones, poco después fue que entendí que a falta de una buena taza de café, un té es un gran compañero a cualquier hora del día. El aroma trae cierta melancolía que me hace imaginarme fantasías que luego tiendo a garabatear. Al menos puedo achacar las alucinaciones a algo legal.

Lindo local con tintes franceses e indios que invitaban a tomar el té relajada en sillas o bien, echada en un diván cual almohadón de plumas. Hasta la fecha desconozco si se dice indios o hindúes pero la idea es la India. Recuerdo estar aplastada por más de tres horas sorbiendo un brebaje de tintes afrutados y comiendo gente que no estaba presente. Al final todo fue aderezado con un helado de flores y un dolor de dientes. Igual recuerdo las carcajadas de mi amado cuando le conté de la aventura; él me cuestionaba sobre si trabajar en las lomas me había vuelto tan extravagante y que tal evento era lo más pose que pude haber hecho. Claro que días después otro amigo entre risas me decía que eso era lo más gay que pude haber hecho. Después de todas las cosas pose y gay que he hecho en mi vida, creo que tomar té al menos si puede hacerse en público.

Al seguir con mi exploración de la cocina es que encuentro la curiosa cucharilla que compré para darle al té un honorable ritual de preparación. A veces pretendo que conozco del mundo y que se como tratar a la vida. Claro que dicha cucharilla lleva más de dos meses guardada en el horno y aún con la envoltura original. Me dispongo a lavar la misma mientras el agua esta hirviendo en su tetera. Abro la pequeña bolsita y el golpe de aromas hace que mi cabeza se despeje y despierte por completo. Los aromas de flores, hiervas y cítricos inundan mis fosas nasales y de nuevo la melancolía me hace compañía. Dejo la bolsita para ir por la cucharilla pero ante mi gran maestría para las cosas delicadas, la bolsa se voltea y el contenido en el suelo se desparrama.

Creo que tardé cerca de 10 minutos contemplando el suelo lleno de ramitas y hojas secas. No fue si no hasta que la tetera empezó a silbar que reparé en que tenía que levantar el reguero y verificar que aún hubiera té en la bolsita. Ya con más cuidado es que pude meter un poco de estas hojitas en la cucharilla. Por un momento pensé en usar las que estaban en el suelo pero realmente, poco se de lo que por ahí se haya arrastrado en los últimos días. Por supuesto que el siguiente acto fue cerciorarme de que la bolsita estaba cerrada para evitar una nueva cascada de violetas.

Cuatro minutos exactos pasaron antes de que retirara la cucharilla. Me encargué de verificar el tiempo con reloj en mano, tal como lo recomendaba el instructivo de la casa de té. Bastante escarmenté el día que dejé una bolsa de té negro con jazmín en la taza hasta que el agua estaba tibia; la amargura del mismo hizo que escupiera por todo el escritorio y mis bosquejos se convirtieran en reciclaje de oficina. Alguien debió recordarme que debo leer las instrucciones y que un té negro no puede dejarse en la taza por los siglos de los siglos como si fuera manzanilla.

Creo que sumergí mis ojos en el agua de color naranja por años. No, no lo bebí como una persona normal haría. No lo endulcé ni acompañé con limón o leche como otros tantos esperarían. Lo absorbí por los ojos hasta que el naranja inundó mi vista. Nadé entre los tintes rojizos y cobre que giraban en remolinos dentro de la taza despostillada después de años de servicio. Ví como giraban pequeños pedazos de hojitas y ramas que la cucharilla no mantuvo entre sus manos metálicas. Eso de usar teconología esnob no es lo mio, no importa cuanto crea que lo logro. Sigo con los ojos sumergidos en agua de flores de sanguina. Creo que una lágrima se escapo del ojo seco cuando me di cuenta que era hora de volver al dormitorio.

No importa cuanto té beba para llenarme de melancolía. Solo se que es más saludable nadar en azahares que en absinta. Y eso me recuerda que hace 3 noches mis ojos se llenaron de verde mientras en ajenjo y hielo se sumergían.


Pásele marchante!!

Domingo, septiembre 14, 2008

Este mensaje es corto y directo; sirve únicamente para promocionar una eShop dedicada a joyería hecha a mano.

Favor de ir a: Dark & Light, joyería artesanal.

Si usted es de aquellas personas que no permite que nada que no tenga forma de osito toque sus carnes, es posible que no le agrade la tienda, pero tome en cuenta que lo hecho en México esta bien hecho y que a veces es más lindo traer cosas únicas que andar con la moda del millón de pen…santes con la misma cosa colgada. Y me sigo refiriendo a joyería, si se le cuelga otra cosa, favor de ir con su cirujano de confianza.

Tome en cuenta que el 100% del dinero recabado de sus compras será destinado a contribuir con los ingresos de una familia mexicana, o sea, la familia de mi hermana, que es la artista. Yo nomás participo como PR y gerente de tecnología (o sea, me peleo con ML).

No lo dude, pásele y revise y si no encuentra algo de su agrado, pregunte; podemos hacer diseños, cambiar materiales y todo al gusto del cliente. Aprovecharé la oportunidad para en el más típico lenguaje pericoapense decirle “amigo, lo que te agrade, sin compromiso”.

Nota 1: Ahorita que veo el banner del changarro, creo que es una total redundancia.
Nota 2: Esa frase de vendedor de pericoapa puede aplicar perfecto en un 14 de febrero, por aquello de que es el día de hacerle el amor a una amistad.


BD Girl

Domingo, julio 27, 2008
Birthday Girl - Maggie Taylor (2000)

Birthday Girl - Maggie Taylor (2000)

27 de Julio; me hago un año más vieja, o quizá estoy a un año menos de cambiar de estado.

Lo meditaré con la almohada y después vendré a poner mis conclusiones…